A los cuántos amores ?

A los cuántos amores llegamos al correcto?

O es que simplemente llegamos a un punto en el que nos debemos conformar con lo que nuestro cuerpo nos pide.

Porque claro… Hay que escuchar al cuerpo y a sus vibras, el cuerpo siempre sabe donde debemos quedarnos y cuando debemos irnos, por más que nos duela y el corazón se nos parta en mil… que hasta terminamos cortándonos con esas piezas afiladas.

Ese debate mental que a veces nos invade y nos hace dudar del amor, nos hace creer que ni siquiera existe y que al final todos nos decepcionan y entonces para qué permitirnos sentir, si al final solo duele.

Creo que por eso hemos llegado a esta era en donde demostrar es un delito, en donde querer es estúpido y mientras más fría seas, más mala seas, más hagas doler… es cuando más te van a amar en tu vida, porque ser buena esta mal. Dar de más está mal. Amar con locura es una locura completa! Decir te quiero produce nauseas y querer compromiso con alguien es imposible.

Una era en donde existen cien posibilidades, tus estándares se elevan exponencialmente y te vuelves un ser insaciable, nadie te sorprende, nadie es suficiente para ti… porque las redes sociales han creado ideales imposibles de alcanzar y nos quebramos la cabeza, el cuerpo y el alma… tratando de ser robots perfectos e imposibles de amar.

En donde con un like, una respuesta a una historia, un Dm o un corazón… eres capaz de tirar a la basura todo… porque ahora lo intangible y digital es tu mayor validación. Es incluso un arma de coqueteo de doble filo! Que te pone en peligro cada milésima de segundo, porque nadie teme nada a través de una pantalla, todo es tan fácil y tan superficial… que puedes destruir una vida entera con un solo click o un solo tap.

A los cuántos amores llegamos al correcto?

O será que ese amor llega a ti? Y tu no debes ni siquiera esperar llegar a el.

Porque me he dado cuenta que cuando la vida fluye, ella sola te pone al frente lo que necesitas vivir en ese preciso instante, te pone cientas de situaciones para aprender, te las pone una y otra y otra y otra vez, hasta que entiendas como reaccionar y puedas hacerlo diferente.

Y es entonces cuando el amor correcto, la miel más pura, más dulce, el amor  más real… no es el correcto que esperas acostada en tu cama mirando al techo! Es el amor que tu te das a ti misma, cuanto te quieres y cuanto te amas… y cuanto te vas a consentir… y quien sea que llegue no está para completarte las piezas, si no para complementarte y agregarte unas cuantas piezas más.

Leave Your Reply