FUGAZ E INOCENTE PRIMER AMOR Por Alex

Él y yo nos conocimos -formalmente- en febrero cuando una amiga me invitó a salir con los amigos de su novio, y entre esos amigos estaba él.

La verdad es que la historia no es la más romántica del mundo, porque yo desde el principio lo vi y me gustó, pero él se fue detrás de una amiga mía, solo que las cosas no funcionaron porque ella volvió con el ex, pero ese es otro cuento.

La historia realmente empieza en junio en el cumpleaños de otra de mis amigas, donde conversando, después de tomar un rato, nos dimos un beso.

Fue de la nada, literalmente, pero se sintió bien sentir sus besos. Eran perfectos.

Después de eso empezamos a vernos seguido y a salir hasta que en Agosto nos volvimos novios.

Ese día fue rarísimo, casi como si el destino lo supiera, porque yo tenía un evento al que no debía faltar, pero me dio demasiada flojera y no fui, claro que valió la pena, porque a partir de ese día yo sabía que lo que teníamos era especial, y aunque lo fue, no duró para siempre. Duramos 1 año y medio juntos para ser exacta.

Hay personas que piensan que es mucho tiempo y otros dicen que no es nada.

Yo pienso que 1 año y medio hablando a diario con la misma persona, conociéndose a fondo, viéndose las caras seguido es mucho tiempo, pues si dicen que en 21 días haciendo lo mismo se forma un hábito, ¡imagínense en 547! Pero aún así 1 año y medio no es nada cuando uno espera estar con el otro una eternidad.

Siempre hay uno que esta “más enamorado” o que “quiere más”. Obviamente esa fui yo en este caso, pues él ya había tenido su primer amor y todo lo que eso conlleva, pero yo no. Yo era ignorante y nueva en el asunto. No tenía ni idea lo que me esperaba y tenía esa inocencia que uno tiene cuando se enamora la primera vez.

Un día de enero, después de varios altibajos en la relación donde él quería irse y yo quedarme, él decidió por los dos que ya no funcionábamos juntos. Fue en ese momento donde me di cuenta que a mi nadie me preparó para esta parte.

A uno le dicen que el amor duele y que terminar una relación duele y todo eso, pero nadie me advirtió que el dolor era literalmente físico. Uno realmente siente dolor en el corazón, falta el aire y uno se siente débil. No dan ganas de nada y solo se piensa en todos los recuerdos nostálgicos, la intensidad con la que se quiso -quiere- a esa persona, su familia, sus amigos, los planes juntos y la complicidad. Pero ya no hay nada ahí y uno tiene que aprender de eso, levantarse y seguir adelante así se tarde 1 día, 1 semana, 1 mes, 1 año o toda una vida.

Realmente sé que algún día voy a estar lista y miraré hacia atrás y me daré cuenta de que él, que me hacía sentir mariposas incluso después de todo ese tiempo, que me hacía feliz todos los días, no es el amor de mi vida. Aunque aquí entre nos, uno no quiere estar listo para mirar hacia atrás y darse cuenta de eso.

No me acordaba del último beso, porque cuando nos lo dimos no pensé que tuviera que recordarlo, pues no pensé que sería el último, y a pesar de que traté y traté de recordarlo nunca pude.

Cuando me enamoré la primera vez no pensé que la felicidad iba a ser tan pasajera. La verdad es que en el fondo, desde que empezó, yo sabía que podía terminar, pero aún así seguía con la esperanza de que iba a estar con él siempre.

Un tiempo después de que terminamos nos encontramos es una fiesta, pero esa ya es otra historia.

 

Por Alex

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