Love ain´t easy  By Tina

Cierra tus ojos y piensa en ese momento en el que crees que todo está a tu favor y en donde coincides en el lugar menos indicado con esa persona que nunca esperaste conocer; solo en ese momento en el que entre ustedes empieza a fluir miradas, gestos y preguntas, todo se olvida alrededor y solo están los dos, están muy cerca, se hacen un par de preguntas más, pero no sucede nada porque así lo quieren; sales del lugar sin saber su nombre y menos su número, luego te das cuenta que él ya ha pedido el tuyo, sientes un poco de miedo y alegría porque no sabes que pueda pasar.

Desde ese momento los saludos rodeaban todas las conversaciones, siempre habían temas diferentes hasta el punto de confiar y confesar cosas del pasado simplemente para conocernos más, cada conversación era nueva y extraña, pero extraña en un buen sentido, muy a menudo me regalaba historias y cada una de ellas era una reflexión de la vida y una nueva manera de vivir libres de perjuicios y tristezas. Un día como cualquier otro recibí un regalo un poco particular, su uso era especial y con mucho sentido que me hizo pensar que era el inicio de algo que ni se cómo nombrar.

A partir de ese instante me permití sentir muchas cosas y decir otras que me hicieron sentir la locura más racional que haya tenido en toda mi vida, esos pensamientos velados salieron y me recordaron lo que realmente soy, para prepararme, entender y aprender lo que él estuviera dispuesto a entregar; desde ese mismo instante el tiempo se hizo más rápido y las conversaciones más lentas, todo empezó a ser confuso e incierto hasta tal punto de no volver a hablar, por eso hoy entre la memoria y el olvido decido abrir mis ojos y fijarme en los tuyos para darme cuenta que fue una historia más que hubiera esperado nunca llegara a su final.

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