¿Te espero? o ¿Te olvido? By Deko

A veces conocemos personas de maneras misteriosas, ni las vemos venir y hasta llegamos a pensar que es obra de la vida o del destino, que se hayan cruzado en nuestro camino, son la mejor manera para escapar de lo ordinario y sólo queda esperar que se quieran quedar cada día otro poquito, porque es normal que sin darnos cuenta, sin saber por qué, terminemos siendo solo un momento en sus vidas y que la mejor explicación sea comprender que no hay explicación alguna.
Me gustan las personas que no encajan con cualquiera y así era ella, le gustaban las cosas que normalmente a nadie le interesan, -igual que a mí- en pocas palabras, éramos igual de diferentes y para mí era todo un placer haberla descubierto en un mundo de personas iguales, era más linda que la luna y ni siquiera lo sabía.
Las cosas complicadas -para mí- son las más interesantes, lo fácil es aburrido, los cuentos de hadas a veces dan sueño y siendo sinceros, si hubiera sido fácil entenderla no me hubiera gustado tanto, porque las cosas que valen la pena jamás son sencillas, lo normal es solo lo ordinario y la vida pertenece a aquellos individuos raros y excepcionales que se atreven a ser diferentes -como ella-.
Al principio simplemente éramos un par de extraños, trasnochados y despreocupados, riendo como locos hasta quedarnos dormidos, tratando de conocer un alma interesante que nos hiciera sentir menos solos. Daba algo de miedo porque he conocido el amor en muy pocas dosis y confieso que no se querer, o por lo menos, no se hacerlo por mucho tiempo y por eso cuando me siento bien con una persona y me demuestra cariño, trato de huir, sin embargo… ahí estaba todas las noches para recordarme que no todo estaba perdido.
Ella era fría pero yo conocía algunos de sus secretos más profundos, sabía cómo sacarle una sonrisa fácilmente y mi mayor deseo era que nadie la conociera tanto como yo, me gustaba de una forma inusual, de esas que se ven en películas que al principio no convencen, que se vuelven un reto y que terminan valiendo la pena.
Empezó a conocer gente nueva, a quedarse sin tiempo, y yo solo quería pedirle que no se olvidara de que yo existía, porque me daba miedo que alguien más se diera cuenta de lo increíble que era. -aunque nunca se lo dije de esa manera-
Ella había tenido una historia de amor intenso pero dañino, aun así, eso me hacía pensar que jamás iba a llegar a ser tan bueno, sentía que nunca podría competir con ese recuerdo ni con la manera en la que amó, mucho menos quería intentar curar a alguien cuando yo estaba aun peor, además ya lo saben… La vida es como instagram, ignoramos a los que nos siguen y seguimos a quien nos ignora, no quería que eso me pasara, no quería quedarme queriendo solo, pero es que me gustaba tanto como para intentar ese amor que ella esperaba, como para intentar un para siempre de esos que no existen pero creemos posibles. Sin embargo nos quedamos sin saber que pudo ser porque el tiempo pasa, las personas cambian, las conversaciones se vuelven más serias, y llega un momento en el que todo es diferente, tal vez paso que ella era una persona incomprendida hasta para ella misma, de esas que se quedan en la puerta indecisas porque les da miedo irse pero también quedarse o quizás por el miedo a perderla nunca supe como tenerla realmente.

Sea como sea Las personas cambian para que aprendas a dejarlas ir, las cosas salen mal para que las valores cuando están bien.Crees algunas mentiras para que aprendas a no confiar tan rápido y a veces, las cosas entre dos personas no funcionan y no es culpa de nadie, aunque eso de funcionar es relativo, porque pienso que tal vez los dos estábamos demasiado rotos como para que funcionara, y al final lo único realmente importante es que mientras pasó, hizo bien y a las personas que nos hacen bien, a veces, hay que cuidarlas hasta de uno mismo.

Al final olvide como hablar con ella, de un momento a otro no recibí ningún mensaje y ese fue el más claro de todos, porque entendí que quien se quiere ir, lo hace en silencio, sin decir nada, no busca despedidas, entendí que quedarse sin estar, es la peor forma de irse y que para mí, el truco está más bien en huir de los amores imposibles, cuando el corazón todavía tiene salvación, aunque eso no es tan fácil porque las personas solitarias como yo, nos aferramos a imposibles y los gozamos mientras están, nos acostumbramos, los vivimos con intensidad y ella era tan imposible como pedirle que se quedará conmigo. Yo solo extraño algo que no fue ni será, que se acabó y ni siquiera empezó pero que para mí fue muy real, nunca sabré si ella lo extraña también, porque no va a decírmelo ni yo voy a preguntárselo, entonces mejor nos ignoramos mutuamente y fingimos que la otra persona no existe, aún sabiendo que no se suponía que debía terminar así.

A veces dos almas quedan para encontrase después y si me aleje fue porque no supe cómo quedarme, la quiero, como si fuera posible y solo queda hacer un minuto de silencio por todas esas conversaciones que antes duraban horas y que ahora no sabemos ni cómo empezar.
Tal vez debimos atrevernos a decir lo que nunca nos dijimos, a ver si pasaba lo que nunca pasó porque así como las estrellas, hay personas fugaces que lo único que podemos pedirles es que sean menos fugaces.⁠⁠⁠⁠

– Deko

1 Comments

  1. Hermoso!
    “Tal vez debimos atrevernos a decir lo que nunca nos dijimos, a ver si pasaba lo que nunca pasó porque así como las estrellas, hay personas fugaces que lo único que podemos pedirles es que sean menos fugaces”.
    Annie mi novio falleció hace 1 semana y hay tantas cosas que nunca le dije y que quizás hubiera cambiado lo que pasó…

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