Una Historia de Vanidad

Un espacio es un lugar concreto y bien determinado, habitado por seres humanos pasajeros, cuyas caras son , en su mayoría, desconocidas. Un espacio vale por si mismo, desde el momento en que se crea y comienza a existir en un tiempo específico, hasta que alguien llega y decide capturarlo en una imágen. Así es como las historias surgen, todas con una trama de imágenes agregadas , una secuencia con un orden con sentido.

A través del tiempo el tocador se ve como un símbolo de vanidad, un objeto dedicado a la contemplación propia y el embellecimiento, hace referencia también a la coquetería. La vanidad es definida como la habilidad propia de causar atracción hacia los demás, es una expresión exagerada de la soberbia. Sin embargo, detrás de la misma vanidad , existen razones para que esta surja o no en las personas.

Una historia de vanidad comienza en un simple tocador, en una habitación que se acopla perfectamente a el, aislada de cualquier disturbio. Una habitación donde cada pequeño objeto tiene una razón de ser y otra historia detrás. Un tocador proveniente de mucho tiempo atrás , perteneciente a mi bisabuela , cuyo principal interés diario era la perfección, es por esto que utilizaba este tocador, frente a un gran ventanal , donde la luz entraba perfectamente para iluminar su rostro a la hora de prepararse para salir a una sociedad con cientos de cánones impuestos.  Tiempo después, en una era donde se acostumbra remasterizar todo tipo de elementos del pasado , se toma el tocador para darle un aire moderno , sin perder su esencia y se pone en un lugar similar al de su pasado, reviviendo una historia de vanidad , ahora impuesta tres generaciones en el futuro. Sigue siendo un tocador con una gran historia detrás, pero ahora añadiendo otras nuevas. El tocador esta compuesto por objetos de diferentes clases , todos variables y acomodables en todo el espacio, cada vez que uno de los objetos cambia de lugar o se sale del cuadro impuesto por su dueña , posee una razón específica. Cada objeto tiene un sentido profundo, en donde se busca romper un estereotipo de belleza y se encuentra un significado más trascendental.

El tocador no solo es utilizado por una persona, si no por varias con intenciones superficialmente vanidosas y otras cuantas más profundas detrás de cada sentada frente al gran espejo que le corresponde. Toda persona que pasa por el tocador posee una razón, la mayoría vinculada al amor, a la idea de conquistar a alguien con la simple apariencia. Esta idea se cumple al ubicarse , mirarse al espejo y decidir realizar un cambio en el rostro con adornos, maquillaje, perfume y todo tipo de decoros para el cuerpo. Esto no es más que un toque de seguridad personal, por que el lograr el objetivo de conquista , termina siendo algo más interior e incluso un poco de química.

Una serie de fotografías demuestran el gran cambio que sufre este espacio según la ocasión e incluso la persona que se encuentre frente a el. ¨El caos , la inextricable complejidad de todos los sucesos que rodean , las situaciones aisladas no se ligan unas con otras , las experiencias existen en la vida únicamente como situaciones¨. El espacio que representa el tocador es habitado por seres , sin relación alguna entre ellos , unidos por una única situación , la vanidad. Algunas veces perturbando un lugar acogedor y puro, otras dejándolo intacto y perfectamente frágil a cualquier huracán que pudiera pasar. Sin embargo, detrás de miles de situaciones separadas , algo común puede existir entre ellas y es el final de las historias que se crean en el tocador.  Estas fotografías poseen un  sentido aparente, pues se conoce a la persona retratada en ella o sencillamente lo que representa la foto misma, más la verdadera intención de la fotografía puede ser algo tan personal , que solo lo entienda quien presencia la foto y es testigo.  Estas imágenes capturadas , todas con la misma estética, en donde se da cuenta que el lugar , que es el tocador condiciona a quien lo acude. ¨La belleza de tales imágenes o espacios percibidos consiste en su aislamiento, en su condición singular y separada que les confiere verlos por su mismos, en una extraña intuición que podríamos llamar carencia de sentido¨. Una vez más, las historias se experimentan gracias al espacio , capturado en una imágen , o más bien un conjunto de imágenes como percepciones y existencias distintas y separadas, en donde se percibe un azar de encuentros , provenientes de las mismas ideas de la mente. ¨Todas las percepciones distintas son experiencias distintas¨ que finalmente confluyen en la idea de vanidad y coquetería.  El tocador se convierte en un espacio que crea conexiones donde no las había , exteriorizando el sentido de el mismo.

Le Boudoir Rossa , una historia de vanidad.

Captura de pantalla 2015-10-27 a las 11.14.57 p.m.

2 Comments

  1. hellonice ieehob :-)

  2. Im obliged for the post.Really looking forward to read more.

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